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La religión verdadera

Pero los creyentes, aman más a Dios:

Durante una visita que hicimos a una de las atracciones más distinguidas de Hong Kong, encontramos personas que acudían en masa para rezar a la estatua de Buda y presentarle ofrendas. Siempre me preguntaba cómo Gautama usaba la palabra “Buda” en el contexto de la palabra “Profeta”, que se refiere a una persona que está iluminada por la revelación divina. Les dijo a sus seguidores: “No soy el primer Buda y no seré el último”. “Cuando el budista siente mucho miedo, recurre al poder del cielo para pedir ayuda”.[1]

En medio de la multitud, mientras pensaba en las creencias de estas personas, escuché a mi esposo decir claramente y en voz alta: “No hay más dios que Dios (el Único Dios verdadero)”, me reí y le dije: “Baja la voz, estamos rodeados de gente”. Él dijo: “Créame, no puedo bajar la voz, no puedo controlarme”.

Entonces, me dije a mí misma, “Gloria a Dios, quien creó y enseñó a los corazones intactos su súplica” y recordé el verso: “Pero los creyentes, aman más a Dios[2], y estaba muy feliz.

Quién ordenó que no adoren a nada ni nadie excepto a Él; esa es la religión verdadera:

Observando diferentes culturas y civilizaciones, diferentes idiomas y creencias, encontramos que hay puntos en común relacionados con los valores, la ética y los significados humanos. Además, nuestros problemas, desafíos y ambiciones son muy parecidos. Las personas no solo comparten estos conceptos entre sí, sino también antecedentes históricos, orígenes religiosos y creencias. Todos nos concentramos en Adán. Adán seguramente tenía una religión y una creencia. Las diferencias entre religiones y creencias fueron creadas por humanos.

Al observar detenidamente las creencias de las personas, descubrimos que la mayoría de las naciones a pesar de tener diferentes tradiciones y símbolos religiosos, aún creen que hay un creador del universo y buscan refugio en él cuando enfrentan dificultades. Esto confirma que estas religiones y creencias tienen orígenes históricos que emanan de un derecho religioso original. Lo que la gente ha obtenido hoy de la herencia religiosa incluye el concepto de monoteísmo (creer en un Dios y adorarlo solo a Él). Hay pruebas y evidencias en estas religiones y libros, que apuntan al hecho de que sus raíces y orígenes se remontan a la creencia del monoteísmo.

Recuerdo cuando mi hijo pasaba sus vacaciones de verano trabajando como voluntario, difundiendo la palabra de Dios (Da’wa). Él estaba estudiando ingeniería en ese momento. En una ocasión me comentó que mientras hablaba con un hindú, vino a su mente el hecho de que esta persona cree en un solo Dios, pero se dirige a Él suplicándole a través de intermediarios. El hindú le dijo: “Compramos a nuestros dioses según nuestras posibilidades; quien tiene dinero compra un dios de oro, y el pobre compra un dios de madera. Mi hijo se sorprendió, luego le preguntó: ¿Cuándo estás en un avión y ocurre un problema, y ​​luego te das cuenta qué probablemente vas a morir, ¿qué haces?”. Él respondió: “Buscamos refugio en el Dios Único que está en el cielo”. Mi hijo le cuestionó: ¿Por qué no buscan refugio en Él todos los días para que sus corazones estén unidos a lo que es mejor para vosotros?”.

Cuando mi hijo me contó lo que le sucedió, recordé la historia de Omran Ibn Hussein, cuando el Profeta Muhammad (la paz y las bendiciones de Dios sean con él) le preguntó al padre de Omran: “¿A cuántos dioses adoras hoy?”. Él respondió: “Siete, seis en la tierra y uno en el cielo”. El honorable Profeta preguntó: “¿A cuál de ellos adoras y temes?”. Dijo: “El del cielo”.

Me complació y le dije a mi hijo: “Gloria a Dios, que te guió a esta respuesta”.

…Quien ordenó que no adoren a nada ni nadie excepto a Él; esa es la religión verdadera pero la mayoría de la gente lo ignora. [3]

No olvidaré la respuesta de una visitante hindú, cuando le pregunté por qué se sentía asustada mientras le hablaba sobre el concepto original de Dios.

Ella dijo: “Tengo miedo de discutir el tema contigo, porque podrías ser Dios tú misma”. “Tienes mucho conocimiento”. “Dios puede venir en forma humana o animal para enseñarnos cierta lección; tal vez se está mostrando en tu ser”.

Luego tuve sentimientos encontrados, quería reír, entristecerme por su forma de pensar y asombrarme por la condición a la que han llegado esas personas.

Le dije: “¡Qué extraño es esto!”. “No puedo imaginar a mi padre ni a mi marido en forma de animal o de cualquier otra criatura”. “¿Cómo puedes aceptar esta imagen de Dios, el Creador, ¿Que Dios sea exaltado por encima de eso?”.

Ahora recuerdo la historia de un visitante hindú que vino con su hija y su esposo, ellos eran musulmanes. Las lágrimas ansiosas de la hija que deseaba que su padre abrazara el Islam, todavía lo recuerdo.

Él ya había aceptado un ofrecimiento mío para abrazar el Islam, cuando respondí una pregunta en la que él siempre había estado pensando. Él dijo: “Estoy convencido con el Islam, pero siento que cuando me convierta en musulmán, esta acción significará una gran falta de respeto y desamor hacia mis padres que ya fallecieron”.

Le pregunte: “¿Has olvidado el derecho de tu Creador, quien te creó, te representó, te honró y te ha dado dinero e hijos?”. “Si tus padres se hubieran lanzado al agua para ahogarse, ¿Te habrías arrojado con ellos? Tu futuro está con tu Creador, no con tus padres. Si tus padres tuvieran la oportunidad de volver a la vida, te aconsejarían seguir al Islam.

Antes de que pronunciara Shahada (primer paso para abrazar el Islam), enfaticé la importancia de creer en el día de la resurrección, dejando a un lado el concepto de la reencarnación. Este es uno de los puntos importantes en los que debemos concentrarnos.

Preguntó: “¿Por qué?”.

Le dije la razón: “¿Alguna administración escolar o universitaria acepta que cualquier otra persona tome el lugar de sus estudiantes para terminar su examen cuando se les acaba el tiempo para hacerlo?”. “La vida es tu prueba, tu examen”.

Si observamos la armonía entre los cuerpos humanos y sus almas, concluiríamos que no es posible hacer que estas almas vivan en cuerpos animales. No pueden vagar entre plantas e insectos, ni siquiera entre los seres humanos. Dios favoreció al ser humano al darle una mente, proporcionarle el conocimiento y hacerlo su sucesor en la tierra, lo distinguió, lo honró y lo elevó por encima de la mayoría de sus criaturas. Dios nunca humillará a los seres humanos. El Día del Juicio, los Cielos [Paraíso] y el Fuego del Infierno representan la Justicia del Creador, cuando se sopesen los pecados y las buenas obras de los humanos.

Quien haya realizado una obra de bien, tan pequeña como un átomo, la encontrará registrada. Y quien haya realizado una mala obra, tan pequeña como un átomo, la encontrará registrada. [4]

Entre las hermosas historias que nos contó uno de nuestros distinguidos eruditos, estaba la de un hindú que viajaba por primera vez en su vida. Puso a su pequeño dios en su equipaje con el resto de sus cosas. Cuando el avión aterrizó, lamentablemente perdió su bolso. Fue al mostrador de objetos perdidos del aeropuerto para informar sobre el incidente. Cuando le preguntaron qué había en la bolsa, se avergonzó de decirles que su dios estaba dentro. Esta vergonzosa situación fue un punto de inflexión en su búsqueda de la verdad y en la comprensión del error fatal que estuvo cometiendo durante toda su vida al adorar lo que aparte de Dios, no hace daño ni beneficia. Terminó abrazando el Islam; entonces supo que perder su bolso ese día, fue buena suerte, no mala como pensaba en un principio.

Su Dios es un Dios Único:

Desde que el Hombre apareció en la tierra -desde la era de Adán-, Dios, el Señor del universo envió mensajeros. Eligió al hombre más piadoso y devoto de su pueblo para que fuera profeta y juez entre ellos, para recordarles con sincera servidumbre al único Dios. Siempre que la gente tergiversaba el mensaje de los mensajeros precursores, se desvía del camino correcto y adora algo o alguien más, Dios envía un nuevo mensajero para guiar a la gente y llevarla de regreso al camino correcto. La misión de estos mensajeros ha sido la de dirigirlos nuevamente a adorarlo solo a Él.

El Creador envió un mensaje claro y simple a todas las naciones y les mostró el camino a la salvación. El mensaje es: Creer en un Dios, adorarlo solo a Él. La existencia de un mensajero entre su pueblo fue considerada como una lámpara que iluminaba el camino de sus seguidores. El mensajero les aclaró el significado de lograr la salvación, siguiendo sus enseñanzas e imitando sus actos al adorar solo a Dios. No es como algunos entienden erróneamente y hacen de su mensajero un mediador entre ellos y Dios para acercarse al Señor del universo, a través de él.

Así como muchos profetas y mensajeros que Dios envió a diferentes naciones, fueron mencionados en el Corán (como Jesús, Moisés, Abraham, Noé, David, Salomón, Ismael, Isaac, José, etc.), otros no lo fueron. No puede descartarse correctamente la posibilidad de que algunas figuras religiosas del hinduismo y del budismo (como Rama, Krishna y Gautama Buda) fueran profetas de Dios. Pero las naciones que practican estas religiones usaron estos símbolos para establecer el politeísmo.

Mientras que algunas personas argumentan que Dios no les envió un mensajero o un profeta, como el Profeta Muhammad que fue enviado a los árabes, el sagrado Corán afirma lo contrario cuando Dios dijo:

Envié otros Mensajeros antes de ti, de algunos de ellos te he relatado su historia, y de otros no te relaté su historia. Todo Mensajero que se presentó con algún milagro fue con la anuencia de Dios. Pero cuando llegue el designio de Dios, estarán perdidos los que atribuían falsedades [a Dios].[5]

Y Él dijo:

Ciertamente, te hemos enviado con la verdad, como portador de buenas nuevas y como advertidor: pues no ha existido comunidad en el seno de la cual no haya [vivido y] muerto un advertidor. [6]

Aquí prevalece la grandeza del Islam en su sencillez e inclusión. El término Islam no está relacionado con ninguna persona, lugar o grupo especial, pero refleja la relación con Dios Todopoderoso.

Recuerdo cuando era la única musulmána entre todos mis compañeros en una clase de francés. El profesor de francés, que era católico, me dijo: “Amo el Islam”.

Pregunté: ¿Por qué?

Él respondió: “Los musulmanes adoran a un Dios, tienen un libro sagrado y oran en una dirección (Qibla). Admiro mucho esta religión”.

Esto me hizo sentir tan orgullosa de y complacida con esta gran religión. Ese momento fue mi punto de partida para dedicar mi tiempo y esfuerzo a estudiar la forma correcta de presentar el Islam a toda la gente. Quería cambiar el método de los diálogos comunes entre los defensores que alejan a las personas del Islam en lugar de atraerlas. El Islam es la religión de disposición natural, simple y comprensiva, pero se ha presentado de una manera compleja, casi errónea. Me gustó un dicho que escuché una vez que decía: “El Islam es perfectamente bueno, pero el que lo comercializa es un fracaso”.

Durante una visita de un argentino a nuestro centro, me sorprendió al decir: “Aquí solo tengo cinco minutos, y antes de irme quiero en solo tres minutos saber la diferencia entre un musulmán y un cristiano, para que tenga tiempo de tomar algunas fotos de la mezquita”.

Me dije a mí misma: “¿Qué debo decirle en estos tres minutos?”. Estuve confundida por un momento, pero de repente sentí la fuerza de responderle rápidamente y le dije: “¿Existe en Argentina entre los cristianos, alguien que haya sido bautizado y criado en una familia cristiana, y luego al convertirse en adulto haya dicho: “Yo no estoy convencido de que Dios tiene un hijo, para mí es uno y único?”. “Jesús es solo un profeta y yo me dirijo a Dios directamente en súplica y no recurro a Jesús”.

Respondió: “Hay muchos, y yo soy uno de ellos”.

Dije: “Entonces, eres musulmán sin saberlo”.

Parecía asombrado y dijo: “¡Increíble!”. “Entonces, ¿Soy musulmán?”.

Dije: “Sí, pero tienes que aceptar a Muhammad, que la paz sea con él, como el último Profeta de Dios, porque aquí has escuchado sobre él a través de mí.

Dijo: “Sí, acepto”. “Cuando entré en este centro, mi máxima esperanza era saber la diferencia entre musulmán y cristiano, pero no esperaba salir de este lugar como musulmán”. “Gracias por iluminar mi camino”.

Le dije: “Alabado sea Dios. Gracias a Él porque nos guía a la verdadera religión”.

La lógica proviene de Dios y las complicaciones vienen de los humanos:

Una vez estaba haciendo una presentación en alemán sobre el Islam a un gran grupo de alemanes que estaban visitando nuestro centro. Uno de ellos me preguntó: “Si el Islam es tan simple y lógico como usted dice, ¿Por qué los musulmanes causan todos estos problemas políticos?”.

Su pregunta la hizo frente al grupo, y tuve que lidiar con ella, para que su polémica no arruinara el diálogo tranquilo.

Le respondí de inmediato: “Para tu información, moriré sola, resucitaré sola, conoceré a mi Creador sola, sin mi familia ni mi dinero”. “Me reuniré con Dios al responder correctamente tres preguntas que son: ¿Quién es tu Dios, ¿Cuál es tu religión y quién es tu mensajero?”. Dios estará esperando mi respuesta, que será: Dios el Creador es mi Dios, mi religión es creer en Él y adorarlo solo a Él sin ningún mediador, mi Profeta es Muhammad, el último mensajero”. “Al reconocer a Muhammad como su último mensajero, he reconocido a todos los mensajeros que vinieron antes que él, y hacer esto es un deber y una obligación para todo musulmán”.

El enviado cree en lo que se ha hecho descender sobre él procedente de su Sustentador, y [también] los creyentes: todos creen en Dios, en Sus ángeles, en Sus revelaciones y en Sus enviados, sin hacer distinción entre ninguno de Sus enviados; y dicen: “Oímos y obedecemos. ¡Concédenos Tu perdón, Oh Sustentador nuestro, ¡pues a Ti es el retorno! [7]

Le dije: “Y tú también, cada persona en la Tierra se encontrará solo con Dios, la vida es corta, la muerte viene de repente para nosotros”. “¿Cuándo aprenderemos a diferenciar entre problemas políticos y religión? ¿No es hora de que aprendamos a decidir nuestras prioridades?”

El hombre se calmó y el grupo aplaudió.

Después les dije: “Quiero hacerte una pregunta”. “Se sabe que cada nación y pueblo tiene hábitos, tradiciones, costumbres y novedades”.

Continué: “Una persona simple como yo aquí, u otra en China, o en Alemania o en América del Sur o África, ¿Cómo puede diferenciar principalmente entre la religión simple de Dios y las tradiciones y costumbres del lugar donde se encuentra sin leyendo algún libro religioso?”

Intentaron adivinar, y después de que no pudieron darme la respuesta correcta, les dije: “Todos ustedes conocen algo llamado sentido común”. “Entonces, todo lo lógico proviene de Dios y todo lo complicado proviene de los humanos”. Todos rieron a carcajadas y algunos volvieron a aplaudir.

Les dije: “Por ejemplo, si un erudito religioso ya sea musulmán, cristiano o hindú, o de cualquier otra religión, les dijera que el universo tiene un Creador, Uno y Único, sin ningún socio, que Él no vendría a la Tierra adoptando la forma de un humano o un animal, ni la de una piedra o de un ídolo, que tenemos que adorarlo solo a Él, recurrir solo a Él en los momentos difíciles, estaría diciendo que esta es realmente la religión de Dios”. “Si un erudito religioso, musulmán, cristiano o hindú, proclama que Dios encarna en cualquier forma, tenemos que adorarlo y recurrir a Él, a través de una persona, un profeta, un sacerdote o un santo, significa que esto viene de los humanos, así que no lo escuches a él”.

Continué: “Por ejemplo, bastaría con que visitara la India y gritara entre la multitud: “El Creador es Uno” y entonces responderían en armonía: “Sí, el Creador es Uno”. “Y esto es realmente lo que está escrito en sus libros”.[8]

Pero no están de acuerdo, pelean, incluso podrían matarse entre sí, cuando discuten sobre un punto que es: La forma en la que Dios viene a la tierra. Por ejemplo, el indio cristiano dice: “Dios es uno, pero está representado por la trinidad (el padre, el hijo y el espíritu santo). El indio hindú dice: “Dios viene en forma de animal, humano o ídolo”.

Les dije: “Si piensan detenidamente, encontrarán que todos los problemas y diferencias entre las sectas religiosas y las religiones mismas, existen debido a los mediadores que los humanos ponen entre ellos y su Creador. Por ejemplo, las sectas católicas, protestantes, cristianas, hindúes, entre otras, todas están en desacuerdo sobre la manera de como comunicarse con el Señor, no sobre el concepto de que el Señor mismo existe”.

‘Si todos adoraran al Señor directamente, estarían unidos’.

Di: “¡Oh seguidores de una revelación anterior! Convenid con nosotros un principio aceptable a ambas partes: que no adoraremos sino a Dios y no atribuiremos divinidad a nada junto con Dios y no tomaremos por señores a seres humanos en vez de Dios. “Y si se apartan, entonces decid: “Sed testigos de que, ciertamente, nosotros nos sometemos a Él.” [9]  

Continué: “Además de esto, deben saber que la religión de Dios es clara y lógica, sin misterios en ella”. “Si quiero convencerlos de que Muhammad es un dios a quien tienes que adorar, debería esforzarme tanto para convencerlos, y nunca estarán convencidos”. Podrían preguntarme: “¿Cómo puede ser Muhammad un Dios mientras come y bebe como nosotros?”.  Terminaría diciendo: “No están convencidos, porque es un concepto y un acertijo misterioso; lo entenderán cuando te encuentres con Dios”. Este ejemplo demuestra que la religión correcta de Dios debe estar libre de misterios; los misterios solo provienen de los humanos.

Añadí: “La religión de Dios también es gratuita”. “Todos tienen la libertad de orar y adorar en las casas de Dios, sin pagar ninguna suscripción para obtener una membresía”. “La regla de tener que registrarse y pagar dinero en cualquier lugar de culto ha sido creada por los humanos”.

“Pero si algún erudito religioso me dice que debería dar caridad directamente a las personas para ayudarlas, entonces sabemos que la regla proviene de la religión de Dios”. En la religión de Dios, las personas son iguales como los dientes de un peine. No hay diferencia entre el árabe y el extranjero, el blanco y el negro, solo por piedad. Si les dijeron que esta mezquita, iglesia o templo es solo para los blancos y que los negros tienen un lugar separado, entonces asumimos que esta es una regla creada por humanos.

Les dije: “Honrar a las mujeres y elevar su estatus es una orden de Dios, pero oprimirlas es lo que los humanos decidieron hacer”.

Uno de ellos preguntó: “Entonces, ¿por qué está oprimida la mujer musulmana afgana?”

Le dije: “¿Crees que las mujeres budistas o cristianas en Afganistán viven en el paraíso?”. “Si la mujer musulmana en Afganistán está oprimida, también lo está la mujer hindú, la budista y la cristiana”. “Esta es la cultura de la gente; no tiene nada que ver con la verdadera religión de Dios”.

Agregué: “La religión correcta de Dios siempre es compatible y está en armonía con la disposición natural”. “Por ejemplo, cualquier fumador o alcohólico les pide a sus hijos que se mantengan alejados del tabaco y el alcohol, porque está profundamente convencido del peligro que causan a la salud y a la comunidad”.

Cuando la religión prohíbe el alcohol, por ejemplo, es realmente una orden de Dios. Pero si la religión prohíbe la leche, por ejemplo, no es lógico; todo el mundo sabe que la leche es buena para la salud. La misericordia y bondad de Dios en su creación, nos ha permitido comer cosas buenas, pero a su vez nos ha prohibido comer cosas malas.

Otro ejemplo, el velo que cubre la cabeza de las mujeres. La decencia tanto para los hombres como para las mujeres son una orden de Dios, pero los detalles de colores y diseños son ideas de los humanos. La mujer china atea rural y la mujer rural suiza cristiana están comprometidas a cubrirse la cabeza, teniendo la convicción de que la decencia es una disposición natural.

Así es como podemos diferenciar entre el bien y el mal antes de leer cualquier libro religioso.

El terrorismo, por ejemplo, es común en diferentes formas en el mundo, entre sectas de todas las religiones. Viví mucho tiempo en África y sé que hay sectas cristianas que matan y practican formas horribles de opresión y violencia en nombre de la religión y en el nombre de Dios. Representan el 4% de la población cristiana mundial. Mientras que quienes practican el terrorismo en nombre del Islam representan el 0,01% de la población musulmana. El terrorismo no se limita a estos dos grupos, sino que también es común entre los budistas, hindúes y otras religiones.

Nunca podremos aceptar el hecho de que los medios destaquen los malos ejemplos de musulmanes y los buenos ejemplos de no musulmanes. Es totalmente inaceptable que llamen terrorista al musulmán que mata a unos, mientras que llamen enfermo mental al no musulmán que mata a otros.

Esto es lo que le dije a un periodista francés durante una conversación sobre el mismo tema: “En los medios de comunicación, usted juega un papel peligroso al informar erróneamente la imagen del Islam a través de su continua persistencia en publicar estos malos ejemplos de los musulmanes”.

Dijo: “Disculpe, pero solo publicamos la verdad, no noticias falsas”.

Dije: “No estoy afirmando que tus noticias sean falsas, estoy diciendo que cuando asignes un artículo en tus revistas de noticias para hablar sobre los malos ejemplos de los musulmanes, debes asignar otro artículo para hablar de los demás”. “Cuando se llama terrorista al asesino musulmán, también se debe llamar terrorista al asesino no musulmán”.

Dijo: “Mucho de lo que estás diciendo es correcto”.

Dirige, pues, tu rostro con firmeza hacia la fe verdadera:

Di: “¡Venid, que os comunique lo que Dios os ha prohibido [realmente]:“No atribuyáis divinidad a nada junto con Él; y [no ofendáis contra ellos, sino] tratad bien a vuestros padres; y no matéis a vuestros hijos por miedo a la pobreza –[pues] Nosotros os proveeremos de sustento, a vosotros y a ellos; y no cometáis actos deshonestos, ya sea públicamente o en secreto; y no quitéis la vida –que Dios ha declarado sagrada– a ningún ser humano, excepto en [cumplimiento de la] justicia: esto es lo que Él os ha ordenado para que uséis vuestra razón.[10]   

…y no toquéis los bienes del huérfano –sino para mejorarlos– antes de que este alcance la mayoría de edad.” Y [en todos vuestros tratos] completad la medida y el peso, con equidad: [sin embargo,] no imponemos a nadie una carga superior a sus fuerzas; y cuando expreséis una opinión, sed justos, aunque sea [en contra de] un familiar cercano. Y sed [siempre] fieles a vuestro pacto con Dios: esto es lo que Él os ordena, para que lo tengáis presente.[11]

La religión es un conjunto de relaciones, ética y valores que une al ser humano con su Creador y la comunidad que lo rodea.

  • Primero: una parte se refiere a la relación con el Señor del universo.
  • Segundo: la otra parte describe la organización de las relaciones humanas.

Los mandamientos de los versículos coránicos anteriores enfatizan la preservación de los derechos, especialmente el derecho del Señor del universo al ofrecerle la esclavitud. Este es el punto que cubre la relación entre un ser humano y su Creador.

Dios también ordena que el derecho de los padres siga preservándose, siendo benevolentes con ellos, así también preservando los derechos de los niños a tener una vida decente. Prohíbe acercarse a las malas acciones, así como matar un alma humana sin ninguna razón. Además, Dios nos ordena resguardar el dinero de los huérfanos, ser justos en nuestras acciones, por ejemplo: al negociar, al hablar, al actuar, y al ser responsables de cumplir nuestros compromisos, especialmente el compromiso que tenemos con el Señor del universo.

Estos mandamientos existen en otras religiones del mundo. A través de mis conversaciones con los no musulmanes, descubrí sorprendentemente que recuerdan todos los mandamientos excepto el primero. Cuando les pido que me mencionen estos mandamientos, la mayoría de las veces comienzan con el tercero. Su excusa es que siempre olvidan el primer y el segundo mandamientos que establecen la importancia de adorar solo a Dios (monoteísmo) y mantenerse alejado del politeísmo. Este hecho prueba que, algunas iglesias y eruditos religiosos son los responsables de que intencionalmente se ignoren estos mandamientos, con el fin de obtener beneficios mundanos y políticos.

En cuanto al resto de compromisos y leyes morales internacionales, podemos resumirlo de la siguiente manera:

  • El conjunto de principios morales, que instruyen y restringen el comportamiento humano, puede ser señalado como la conciencia interna o el monitor del ser humano. Esta conciencia o monitor se refuerza mediante la crianza y la educación, y es alimentada por la información y la cultura del entorno que lo rodea.
  • Estos principios son naturales e inmateriales; no se pueden explicar ni aclarar a la gente. Los principios no deben imponerse por la fuerza, porque son parte del comportamiento innato del ser humano. Por lo tanto, las personas se hacen conscientes de estos valores éticos de forma instintiva y natural. Por ejemplo, ser veraz y honesto son características y virtudes naturales, mientras que la mentira y la deshonestidad son características ignoradas por naturaleza. Uno puede quebrantar o exceder fácilmente estas reglas y órdenes morales porque no son materiales o tangibles. Por eso la comunidad civilizada ha tenido que imponer reglas sociales para la rendición de cuentas a través del sistema de recompensa y castigo. Cualquiera que intente infringir estos valores debe ser responsabilizado y procesado.
  • Estas normas morales son compromisos sociales con los que no podemos estar en desacuerdo ni pueden ser objeto de un referéndum general. Son hechos sociales que la comunidad no puede vivir sin su contenido y significado. La falta de respeto o la mentira hacia los padres siempre se considera un comportamiento terrible; no existe justificación alguna para este tipo de conducta.
  • Aplicar estos valores morales como derechos sociales no significa que la lascivia y la maldad no existan en este mundo. La religión es realista y práctica. No contiene ilusiones, ni asume idealismos. Reconoce la existencia del bien y del mal de la misma manera en la que reconoce la existencia de la vida y la muerte.

Todo ser humano ha de saborear la muerte; y os ponemos a prueba tentándoos [a todos] por medio de lo malo y lo bueno [de esta vida]: y todos habréis de retornar a Nosotros.[12]

  • Todas estas directivas y principios morales están estrechamente relacionados y forman una red integral de conexiones y vínculos. No permiten la desintegración o la división, porque representan un camino recto, único, que no se puede segmentar.         

Y [sabed] que este es el camino que conduce directamente a Mí: seguidlo, pues, y no sigáis otros caminos que os hagan desviaros de Su camino. [Todo] esto os ordena Él, para que os mantengáis conscientes de Él.[13]

Cumplir con estos principios morales no exige que los individuos posean poderes o habilidades especiales. Creer en el Creador y seguir las normas morales no requiere de una inteligencia aguda o capacidades extraordinarias. Una persona no necesita ser excepcionalmente talentosa o creativa, para saber que matar a otros no está bien, y ser capaces de evitar este acto tiene sus raíces en la naturaleza humana. Los pilares del Islam y sus recomendaciones no pueden soportar interpretaciones o soluciones a medias.

¡Oh vosotros que habéis llegado a creer! Sedes conscientes de Dios con toda la consciencia que Le es debida, y no permitáis que la muerte os alcance sin estar sometidos a Él.[14]

La ética puede considerarse como una ley espiritual y social que sienta las bases de las relaciones entre los miembros de la raza humana. No hay duda de que diferencia a los humanos de los animales y es válida e independiente del patrón económico de la sociedad.

La ética religiosa se distingue por su vigencia a nivel internacional. Estas éticas son diferentes de los hábitos y tradiciones (costumbres). Los juicios, la ética y los valores son reglas detalladas y leyes específicas y fijas; existen desde la era de Noé. Compartimos muchas culturas diferentes en el mundo y las respetamos, independientemente de la naturaleza del sistema económico o del entorno social.

Se les considera el factor humano común, que unifica la cultura, los sistemas políticos, la etnia, el nivel y la raza. Afecta directamente el comportamiento social del individuo al agregarle jurisdicción y carácter legal con artículos constitucionales o leyes locales. Cabe mencionar que las religiones también exigen tomar en cuenta a las costumbres (previniendo el vicio y promoviendo la virtud). Manifiesta su respeto por las tradiciones y hábitos de la sociedad lo que no contradice los valores y la ética generales. Eso es a lo que la mayoría de la gente, o parte de ella, está acostumbrada, y ha estado implementando con de palabras, hechos o enseñanzas, lo que no contradice el código de la religión valorada.

 .. ya que hemos hecho descender sobre ti esta escritura divina, gradualmente, como aclaración de todas las cosas, y como guía, misericordia y buena nueva para todos los que se han sometido a Dios. [15]

Un ateo me preguntó una vez sobre la importancia de respetar la ética internacional escudándose en la religión. Su opinión era que basta con que las personas se traten con buenos modales, sin creer en Dios, siempre y cuando la meta de la vida sea contribuir al progreso de nuestro planeta. Hay muchos ateos que están completamente comprometidos con tener buenos modales y están esforzándose por desarrollar la Tierra.

Le dije: “Trabajar por el progreso de la Tierra y tener buenos modales no son los objetivos de la religión, ¡pero en realidad son herramientas!”. El objetivo de la religión es que la persona conozca a su Dios, su origen, su camino y su destino. El buen final y el destino solo ocurren cuando obtienes el consentimiento del Señor del universo a través del progreso de la Tierra y los buenos modales. Las obras del siervo deben buscar la satisfacción del Dios Todopoderoso.

Di [Oh Profeta]: “¡Soy sólo un mortal como todos vosotros! Me ha sido revelado que vuestro Dios es un Dios Único. Así pues, quien espere [con anhelo y temor] el encuentro con su Sustentador [en el Día del Juicio], que haga buenas obras, ¡y que no atribuya parte en la adoración debida a su Sustentador a nadie ni a nada!” [16]

Resumen:

La religión correcta es:

  • Creer que el universo tiene un Creador, que es Dios el Único, la religión de Dios debe ser una, fácil, simple y directa, compatible con la disposición humana, válida para todo momento y lugar.
  • La unidad: Creer que no hay más dios que Dios, sin socios ni hijos, Él es el Creador, el proveedor de todo el universo.
  • La servidumbre: Para adorar solo a Dios, nunca asociar a nadie ni a nada con Él.
  • Creer en los mensajeros: Seguir a los mensajeros y creer en el mensaje que traían (en esa época). (Los mensajeros profetizaron la venida del último Profeta Muhammad, e instaron a sus seguidores a creer en él y seguirlo si llegaban a su tiempo).
  • Ética: Hacer buenas obras y evitar las malas.

DI: “Ciertamente, mi Sustentador me ha guiado a un camino recto por medio de una religión verdadera –el camino de Abraham, que se apartó de todo lo falso y no fue de los que atribuyen divinidad a algo junto con Él.”[17]


[1] (El Evangelio de Buda por Carus p.217 y 218 ‘de fuentes de Ceilán’).
“Ananda le dijo al Bendito: ‘¿quién nos enseñará cuando te hayas ido?’ Y el Bienaventurado respondió: Yo no soy el primer Buda que vino a la tierra ni seré el último. A su debido tiempo, surgirá otro Buda en el mundo.”

[2] (Corán 2:165).

[3] (Corán 12:40).

[4] (Corán 99:8-9).

[5] (Corán 40:78).

[6] (Corán 35:24).

[7] (Corán 2:285).

[8]En el hinduismo:

(chandogya Upanishad 6:1-2).

Él es Uno sólo sin un segundo.

(Vedas svetasvatara Upanishad 9 :6,4:20,4:19).

“De Él no hay padres ni señor.”
“Su forma no se ve, nadie lo ve con los ojos. ”
“No hay semejanza con Él.”

 (Pajur veda 9:40)

“Entran en la oscuridad, aquellos que adoran los elementos naturales (aire, agua, fuego, etc.). Se hunden más profundamente en la oscuridad, aquellos que adoran sambutí (cosas creadas como ídolos, piedras, etc.).”

En el cristianismo:

(Mateo 4:10)

“Entonces Jesús le dijo: Vete, Satanás, porque escrito está: Al Señor tu Dios adorarás, y a él sólo servirás.”

(Biblia, Éxodo 20: 3-5).

“No tendrás dioses ajenos delante de mí.  No te harás imagen, ni ninguna semejanza de lo que esté arriba en el cielo, ni abajo en la tierra, ni en las aguas debajo de la tierra.  No te inclinarás a ellas, ni las honrarás; porque yo soy Jehová tu Dios, fuerte, celoso, que visito la maldad de los padres sobre los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me aborrecen.”

[9] (Corán 3:64).

[10] (Corán 6:151).

[11] (Corán 6:152).

[12]  (Corán 21:35).

[13] (Corán 6:153).

[14] (Corán 3:102).

[15] (Corán 16:89).

[16] (Corán 18:110).

[17] (Corán 6:161).

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